Se trata de "una doble decisión" la que, según el periódico húngaro Népszabadság, ha sido tomada el 26 de mayo en Hungría y en Eslovaquia. En Budapest los diputados han aprobado la ley que otorga la nacionalidad húngara a todos los húngaros de origen que viven en los países vecinos. Y en Bratislava, el Parlamento ha votado una ley que retira la nacionalidad eslovaca a aquellas personas de minoría magiar que decidieran obtener un pasaporte húngaro. En opinión de este periódico, estas dos medidas conllevan el riesgo de caldear aún más las relaciones entre ambos países. Népszabadság describe con ironía "el maravilloso tango entre Viktor Orbán y Robert Fico", los primeros ministros de ambos países. "Hay algo de perverso en el hecho de que los gobiernos de Bratislava sólo se sientan cómodos cuando son gobiernos agresivos los que están en el poder" en Hungría. "Para Bratislava, Budapest es su enemigo favorito".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.