Los temores respecto a la estabilidad de la eurozona y las tensiones en Corea continúan haciendo bajar las bolsas, titula Financial Times. El 25 de mayo comenzó con cuantiosas pérdidas en los mercados asiáticos y una dramática caída al principio de la jornada bursátil en Nueva York. El diario financiero explica que los inversores están vendiendo a bajos precios los activos que implican riesgo y comprando en su lugar aquellos que son relativamente seguros, como la deuda gubernamental de Estados Unidos o Alemania. Sin embargo, Asia mira ahora con cautela a Europa. Según un estudio de Barclays Capital, "dos tercios de los inversores japoneses temen en silencio que el último plan de rescate de 750 mil millones de euros no tenga 'un gran impacto' en las aflicciones de la Eurozona". Peor todavía, Japón y China no sólo están preocupados por las deudas de Portugal, Italia, Irlanda o Grecia, sino que "también están bastante inquietos por los bonos alemanes". Los asuntos clave son la lenta naturaleza del crecimiento europeo, la poca previsibilidad sobre las políticas de la UE y, de forma más alarmante, "que el funcionamiento de la eurozona ha tenido extraños rastros de CDO (obligaciones con la garantía de un fondo de deuda), instrumentos impulsados por los bancos en tiempos del auge crediticio".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.