Reducir el número de muertes evitables y el tráfico de órganos. Tales son los objetivos de la directiva que controlará las donaciones y trasplantes de órganos entre los Estados miembros que el Parlamento Europeo ha aprobado la semana pasada. Actualmente, el intercambio de órganos entre países carece de garantías debido a las diferentes legislaciones vigentes. Según explica Trouw, "60.000 europeos se encuentran en listas de espera para la donación de un órgano. Doce de ellos mueren cada día por no disponer de un órgano que hubiera podido permitirles curarse". La directiva exige implantar un sistema de trazabilidad de los órganos donados y estipula que la donación debe ser "voluntaria y no remunerada", pero que un donante puede percibir "al menos una indemnización por la operación y su restablecimiento". De esta forma, los Estados miembros pondrán en funcionamiento un sistema de intercambio de bases de datos sobre la disponibilidad de órganos en cada país. El Parlamento Europeo contempla igualmente vincular los registros de donantes potenciales a las solicitudes de pasaporte o del permiso de conducir.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.