“Bucarest 19 de mayo, plaza de la Victoria. Al lado de los jubilados y de aquellos que se encuentran desesperados y al límite de la supervivencia debido a la reducción de sus salarios, se percibía también la presencia de un sentimiento flotando en el aire”, escribe Gândul en su portada. Manifestantes llegados desde todos los puntos del país, algunos portando retratos de Nicolae Ceaucescu, protestaron contra el gobierno “por no haber hecho sus deberes al esconder la crisis, por no haber tomado las medidas necesarias y por haber anunciado repentinamente medidas restrictivas”, explica el periódico de Bucarest. “Como un médico que deja avanzar una infección hasta la gangrena y luego declara que es necesario decidir entre cortar el pie o la muerte”. Las medidas del gobierno, calificadas como “prioridad absoluta” por el periódico, son la contrapartida del crédito concedido hace un año por el Fondo Monetario Internacional. Esta manifestación, la más importante desde la Revolución de 1989, ha ensombrecido la votación en la Cámara de los diputados de una ley que prohíbe a los antiguos miembros del Partido comunista acceder a ciertos puestos en la función pública.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.