En un discurso televisado a la nación portuguesa, el presidente Cavaco Silva anunció ayer que se dispone a ratificar una ley que autoriza el matrimonio homosexual. "Estaba incómodo, crítico y pensando en la crisis financiera", titula el diario lisboeta Público. El presidente confesó que al dar el "sí" dejó de lado sus convicciones personales, para evitar cualquier problema "teniendo en cuenta la dramática situación que afronta el país". Tras recordar a los telespectadores que después del agitado debate del pasado 11 de febrero el Parlamento portugués aprobó una ley autorizando el matrimonio civil entre parejas del mismo sexo, el presidente lamentó "la falta de voluntad política para alcanzar un consenso entre partidos sobre un asunto tan sensible como éste, que habría evitado divisiones innecesarias en el seno de la sociedad portuguesa".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.