"El mes pasado, una conferencia de jóvenes etnólogos y folcloristas que se celebraba en Tartu fue interrumpida súbitamente por dos policías", informa Eesti Päehlavet. El diario estonio explica que los policías se interesaron por una folclorista de orígen indio que acababa de llegar para hacer un doctorado en la universidad de dicha ciudad. Las autoridades estonias intentan detectar a los jóvenes estudiantes-investigadores susceptibles de venir "a espiar la investigación y los procesos de producción" estonios, precisa el periódico.La amenaza vendría fundamentalmente de los estudiantes chinos, indios y rusos, cada vez más numerosos y particularmente interesados en todo lo referente a la biotecnología, la investigación militar y las nuevas tecnologías. [La OTAN ha inaugurado recientemente en Talín su centro de excelencia para la ciberdefensa en cooperación (CCD), un laboratorio cuya misión es desarrollar técnicas de protección y lucha contra el ciberterrorismo].
El ministerio de Educación estonio intenta evaluar su accesibilidad a los sectores más sensibles de investigación del país, y en los servicios de seguridad recae la tarea de examinar la candidatura de los estudiantes. "Los más problemáticos son los científicos que han trabajado en universidades estonias, han hecho descubrimientos y se han ido al extranjero", declara Rein Raud, rector de la universidad de Talín.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.