"La crisis del euro amenaza con torpedear nuestra recuperación", titula el Irish Independent, el día siguiente a los disturbios en Atenas que provocaron la muerte de tres empleados de banco, y al tiempo que los bonos griego e irlandés caen con fuerza en los mercados internacionales. Con la crisis griega planteando también nuevas cuestiones sobre la viabilidad de países de la eurozona como España y Portugal en los mercados, Irlanda teme que la "contaminación" alcance sus orillas. "La Comisión Europea predijo ayer que la economía irlandesa crecerá un 3% el año que viene", escribe el diario dublinés, "en línea con las previsiones del gobierno, y con una mejoría del 15% respecto a las previsiones del pasado mes de noviembre. Esto supondría casi doblar las previsiones para el crecimiento medio de la UE y podría mantener en marcha el plan presupuestario del gobierno a cuatro años vista...pero también podría ser puesto en entredicho si la crisis del euro no encuentra solución". en diciembre de 2009, el gobierno irlandés aprobó uno de los presupuestos más duros de la historia, haciendo mella en los gastos sociales y en los del sector público, con objetivo de reducir cuatro mil millones de euros de su déficit público, lo que supone más del 12% de su PIB.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.