España y Gibraltar han negociado un acuerdo para el intercambio de información fiscal que pondrá fin a décadas de opacidad financiera en el Peñón, informa El País. Sin embargo, el gobierno español exige al Reino Unido que se sume al acuerdo en vista de que "España no reconoce a Gibraltar capacidad para negociar en solitario, ya que desde hace 300 años reivindica la soberanía sobre la Roca", tal y como señala el diario madrileño. Firmar un acuerdo internacional con la colonia significaría un reconocimiento implícito de soberanía. El País explica que mientras el paraíso fiscal continúa recibiendo flujos pocedentes de la evasión de impuestos, la corrupción y el crimen organizado, más del 30% de las comisiones rogatorias que España presenta al Peñón quedan paralizadas o sin respuesta. Gibraltar alega que estas peticiones se dirigen a las autoridades británicas en lugar de ser remitidas a ellos directamente.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.