Según una encuesta realizada a 21.000 europeos de 14 estados miembros, sólo el 28% de los ciudadanos de la UE están a favor del uso del velo islámico en los colegios "frente a un 50% que lo rechaza", señala el diario ABC. La exhibición de símbolos cristianos, sin embargo, genera menos controversia con un 54% de los encuestados a favor. La encuesta pretende averiguar si existen "valores comunes en diferentes dominios: desde los de carácter público, como la política o la economía, hasta aquellos más privados, como la religión y la ética". Mientras la polémica sobre el velo islámico y el burka se extiende por Europa, la encuesta determina que Bulgaria es el país donde existe un "mayor rechazo" a esta prenda con un 84%, seguido de Francia (68%), Alemania (66%), Suiza, Bélgica y Grecia. El 62% de los encuestados considera que "los valores cristianos son característicos de Europa".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.