La crisis política que vive actualmente Bélgica no preocupa en exceso a los diplomáticos destacados en Bruselas, incluso a sabiendas de que la presidencia belga del Consejo Europeo comenzará el 1 de julio, escribe Le Soir. Por su parte La Tribune subraya el hecho de que esta crisis de gobierno “llega en el peor momento para Europa”. El diario económico francés aclara que "la presidencia belga es muy esperada para poder abordar temas como el debate presupuestario, la formación del servicio diplomático europeo o incluso el conjunto de asuntos relativos a la regulación financiera". Para Le Soir, no hay razones por las que preocuparse: "En realidad, la mecánica europea está diseñada de forma tal que no se colapse ante los desaciertos de una presidencia itinerante. La prueba la encontramos en la presidencia de la República Checa. En 2009, una profunda crisis política no impidió que Praga terminase su mandato presidencial sin éxitos destacables". El periódico de Bruselas concluye: "Y desde entonces Europa está provista de un presidente del Consejo Europeo (Herman Van Rompuy) y de una Alta Representante (Catherine Ashton) que dan a la presidencia de turno la importancia que antes tuvo".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.