Las últimas dudas que quedaban sobre las elecciones presidenciales del 20 de junio han quedado disipadas. Jarosław Kaczyński, líder del partido de la oposición Ley y Justicia (PiS), ha confirmado su candidatura. En un comunicado de prensa hecho público el 26 de abril, espera completar la "misión" de su hermano Lech y de la "élite patriótica polaca" fallecida el 10 de abril en el accidente de avión cerca de Smolensk. Las encuestas muestran que con un apoyo en torno al 27 por ciento, Kaczyński es el único candidato capaz de desafiar la oferta presidencial de Bronisław Komorowski, del partido gobernante Plataforma Cívica, apoyado por casi la mitad de los encuestados (el 47 por ciento). "Una guerra de nervios y la espera para ver quién atestará el primer golpe comienza", predice Polska. Por otro lado, Gazeta Wyborcza se opone a una campaña divisoria que separe a los polacos en "virtuosos"- los que votarían por el hermano de Kaczyński- y "no virtuosos" Dejemos que la disputa sea sólo por diferencias de opinión y que no excluya a nadie de la comunidad nacional", escribe el diario liberal.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.