El Parlamento Europeo tiene programada para hoy la simplificación del uso de fondos estructurales de la UE por parte de los países más afectados por la crisis, tal y como informa Dziennik Gazeta Prawna. Miles de millones de euros deberían fluir hacia Rumanía y Hungría así como a los Estados bálticos. El diario de Varsovia apunta que la operación recuerda al plan de rescate de Grecia aunque nadie en Bruselas ha reparado en esta analogía. De acuerdo con la antigua normativa, los Estados debían remitir proyectos para su aprobación y co-financiación, un procedimiento del que los nuevos miembros permanecían distanciados. En 2009, las transferencias netas a Rumanía apenas alcanzaron los mil quinientos millones de Euros, lo que representa el 1,2 % de los ingresos nacionales del país. La situación fue peor en Hungría, donde esta cantidad sumo tan sólo el 1,15 %. A partir de ahora, Europa central recibirá ayuda por la vía rápida en forma de pagos avanzados del 2 al 4 % de los 347.000 millones de euros de presupuesto para el periodo 2007-2013. A esto se suma que los beneficiarios ya no tendrán que co-financiar los proyectos completamente, con un aumento del 75 al 100% en la financiación para proyectos, considerada valiosa para el desarrollo.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.