Las autoridades afganas han desmentido la información de que tres italianos que trabajan para Emergency, una ONG que proporciona ayuda médica en zonas de guerra internacionales, hayan confesado formar parte de un complot talibán para matar al gobernador de la ciudad de Lashkar Gah, situada al sur del país. Sin embargo, estos hombres siguen bajo arresto. Los ministerios de Exteriores y de Defensa italianos, que antes culpaban a la organización de “dañar la imagen de Italia” por ofrecer atención médica tanto a insurgentes talibanes como a civiles, todavía no han pedido su liberación. Una editorial de un periódico romano, Il Manifesto los critica duramente. “El ataque a Emergency es una consecuencia de la Operación Moshtarak", puesta en marcha en febrero por la Fuerza Internacional para la Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF).
"Prepararse para la guerra requiere la eliminación de todos los testigos indeseados. Los hospitales de Emergency son puestos de observación molestos para los que ponen bombas y matan”, dice el periódico un día después de que los soldados de la OTAN, destinados en el sur de Afganistán, abriesen fuego contra un autobús, matando a cuatro civiles, incluidos una mujer y un niño. Entretanto, el personal de la ONG italiana ha entregado el hospital donde trabajaban los tres detenidos a la policía afgana. “Si lo que querían era que dejásemos de trabajar aquí, lo han conseguido”, declaró un portavoz de Emergency a La Repubblica.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.