A día de hoy, 6 de abril, el primer ministro británico, Gordon Brown, se ha desplazado hasta Buckingham Palace para solicitar el permiso de la Reina con vistas a disolver el Parlamento y convocar elecciones, titula The Guardian. Desde la puerta del número 10 de Downing Street, Brown ha confirmado que las elecciones generales se celebrarán el próximo 6 de mayo. “La economía se perfila como el principal caballo de batalla de los comicios”, apunta el diario londinense, a lo que el primer ministro británico añade haber “adoptado correctamente las ‘principales decisiones’ para hacer frente a la recesión mundial”. Según un sondeo de ICM que hoy publica The Guardian, el Partido Laborista ha subido cuatro puntos hasta situarse en el 33%, mientras que el Partido Conservador de David Cameron ha caído uno hasta el 37%, por lo que ninguno de los dos lograría una clara mayoría que les permitiese formar gobierno.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.