“Ha votado la crisis”, es la opinión tajante de La Tribune, tras la primera ronda de las elecciones regionales francesas, marcadas por una abstención que ha alcanzado el 52%, y por la fuerte presencia del Frente Nacional. Con un 11,7% de los votos, el partido de extrema derecha podrá presentarse en la mitad de las regiones para la segunda vuelta del 21 de marzo. “El FN, que ha basado su campaña electoral en el rechazo de la imagen de Sarkozy, recupera el nivel que había obtenido en 2004”, comenta el periódico. Los otros grandes beneficiados son el Partido socialista (29,5%) y Europa Ecología (12,5%), mientras que la derecha de la UMP ha retrocedido al 27% del los votos. El presidente Nicolás Sarkozy, “perdido en el infierno de la impopularidad”, ha anunciado “una pausa en las reformas del segundo semestre del 2011, para romper con la imagen de híper-presidente” y prepararse para las presidenciales de 2012. Los socialistas, por su parte, esperan que la segunda ronda de las elecciones regionales “se convierta en el primer acto de las primarias para elegir al candidato socialista de (las elecciones presidenciales) 2012”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.