"¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por conservar un trabajo?", se pregunta Gândul. El periódico narra la historia de la madre de dos niños, programadora informática en la filial rumana de una empresa británica, que se encuentra en coma después que haberse literalmente derrumbado sobre su ordenador el 9 de marzo. En abril 2007, en Bucarest, una empleada de Ernst & Young, falleció víctima del karoshi, la muerte por agotamiento identificado por primera vez en 1969 en Japón. Los medios de comunicación rumanos se preguntan actualmente si las grandes empresas extranjeras implantadas en el país no estarán exigiendo demasiados esfuerzos a sus empleados. Sin embargo, los empleados interrogados por Gândul sobre este tema se declararon dispuestos a "trabajar tanto como les sea posible ¡por 1.500 euros al mes!" Más de la mitad de los rumanos hace horas extras con tal de no perder su puesto de trabajo, apunta el periódico.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.