¿Están utilizando los socialistas en la campaña electoral de las elecciones legislativas de finales de mayo métodos que "recuerdan a los de la policía secreta de la época comunista"? Según Lidové noviny, sí, a juzgar por el escándalo que ha afectado a su jefe, Jiří Paroubek, culpable de haber pedido a unos fotógrafos que inmortalizaran a los militantes del partido contrario supuestamente saboteando reuniones públicas de su partido. Hasta el punto de la que Oficina para la protección de datos personales ha abierto una investigación. El diario añade que, en cuanto a los adversarios del pasional Paroubek, se han denunciado ellos mismos: también han inundado las bandejas de entrada de los socialistas con fichas de datos con comentarios irónicos para "facilitarles la tarea" creando un grupo en Facebook y saturando el correo electrónico con sus retratos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.