El 7 de marzo tendrá lugar en Granada la primera cumbre UE-Marruecos tras la concesión del estatuto avanzado a Marruecos en 2008. "La reunión consagra la voluntad de Marruecos de converger con el proyecto europeo", explica Bernabé López García en un artículo en El País. Este estatuto, que permite una cooperación más estrecha entre Marruecos y la UE, es "un reconocimiento [...] de los avances económicos, políticos y sociales" efectuados por Marruecos, según afirma el profesor de historia del Islam. Sin embargo, algunos consideran que "Marruecos no es merecedor de esa consideración dado su atraso en el Índice de Desarrollo Humano" y sus "comportamientos torpes y rudos", como la presión sobre la activista saharaui Aminatu Haidar. En los últimos años, prosigue López García, ha habido "escasos avances y sonoros retrocesos" en la evolución democrática marroquí, pero la regionalización, dentro de la cual la situación del Sáhara Occidental es un eje fundamental, representa una "oportunidad refundadora". Para el antiguo representante de la UE en Marruecos, Bruno de Thomas, Marruecos debe "entrar en una lógica de reformas estructurales que producirán -cierto que no para mañana- sus efectos sobre ese zócalo arcaico de su estructura".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.