El pulso diplomático entre Suiza y Libia empieza a afectar a Europa. Trípoli deniega los visados de turismo a los ciudadanos del espacio Schengen, del cual forma parte Suiza, en reacción a la publicación en Berna de una lista de 188 responsables libios identificados como indeseables, entre los que figura el mismísimo Muamar Gadafi, explica Tribune de Genève. La decisión suiza ha sido criticada por Roma. Para Italia, la antigua colonia es un “socio estratégico” de Occidente en materia de energía, de “lucha contra el terrorismo y contra la inmigración clandestina”, como explica por un lado La Repubblica, mientras que el periódico suizo, por el suyo, se felicita por este arranque de dignidad helvética: “El régimen de Muamar Gadafi (…) no podrá pasar indefinidamente de las fuerzas productivas y de los inversores europeos. La reacción airada en cuanto a los visados bien puede resultar ser un farol. No obstante, es importante que la UE evite caer en la trampa de la división de democracias tendida por el coronel”. La crisis entre Suiza y Libia estalló en 2008, después del arresto de un hijo de Gadafi en Ginebra ese mismo año. Como represalia, Trípoli retiene en Libia a dos ciudadanos suizos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.