''El plan de gueto ha fracasado”, señala Jyllands-Posten en su portada. En 2004, el gobierno danés inició un plan para contrarrestar el crecimiento de guetos urbanos. Los objetivos del programa eran proporcionar un trabajo a todos los habitantes, introducir más de “Daneses Daneses” en los barrios y mejorar los conocimientos lingüísticos de los hijos de la inmigración. Para ello, la legislación sobre la inmigración se volvió más restrictiva, se instituyó una “repartición” de inmigrantes entre las comunas y éstas últimas han podido hacer esperar a una persona en paro, incluso habiendo una vivienda social disponible. Sin embargo, los resultados del programa no han estado a la altura de las ambiciones, apunta el periódico. De los 37 barrios estudiados por el ministerio de Asuntos Sociales, 22 tienen ahora más inmigrantes que antes. La proporción de inmigrantes se mantiene estable en 5 de ellos y ha disminuido en 10. Se ha implicado en el programa a un poco más de 100.000 personas, lo que corresponde a un 2% de la población de Dinamarca, pero a 25% de la población inmigrante.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.