Cerca de cien manifestantes se concentraron el día 9 de febrero ante la embajada de Italia en Teherán y se dedicaron a lanzar piedras contra el edificio al grito de "muerte a Italia". Ésta ha sido la reacción suscitada por el discurso que Silvio Berlusconi pronunció ante la Knesset israelí, en el que habló de la necesidad de proteger a Israel y ayudar asimismo a la oposición iraní. Según La Stampa, "las relaciones que mantenían Roma y Teherán, en tiempos lo bastante buenas como para preocupar a los gobiernos europeos más intransigentes, se han enfriado en cuestión de días". Tras el discurso de Berlusconi, el gigante italiano de la energía ENI declaró que no firmará nuevos contratos con Irán. La Stampa aclara que Italia se ha acompasado con Europa para aislar el régimen: "Para un país que quiere tener importancia en el plano internacional, estar en buenos términos con Teherán supone un lastre insostenible". También se produjeron manifestaciones enfrente de las embajadas de Francia y de los Países Bajos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.