Occidente mira ahora a Ucrania con indiferencia", escribe Revista 22 al día siguiente de las elecciones presidenciales en la ex república soviética."Hace algunos años Kiev estaba considerada una pieza fundamental de la arquitectura política europea", escribe el editorialista Alexandru Lazescu, para quien, la victoria del candidato pro ruso Víctor Yanúkovich, frente a la antigua musa de la rebelión democrática de 2004, Yulia Timochenko "confirma oficialmente la muerte de la revolución naranja y el regreso del país a la esfera de influencia de Moscú. El presidente saliente, Víctor Youchenko y su antiguo primer ministro han hecho de todo para destruir el capital de confianza que habían adquirido en Europa". Es por esto que "el resultado de las elecciones era conocido de antemano y es por ello que los medios de comunicación occidentales se han ocupado tan poco del asunto". La UE no puede más que constatar "la nueva ecuación estratégica que se dibuja al sureste europeo", y definir una nueva visión de la política de vecindad.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.