Veinte años después de la caída del Muro de Berlín, la reunificación “ha dejado exhausta a Alemania Occidental”, señala Focus. Según el estudio de la Freie Universität de Berlín en el que se basa el artículo del semanario, los Pactos de Solidaridad I y II, acordados por aquel entonces entre los Länder (regiones) de la RFA y de la RDA para servir de apoyo a la maltrecha economía de esta última (el Pacto II no concluye hasta el 2019), se han traducido hasta la fecha en 1,6 billones de euros que han permitido que los municipios del este de Alemania hayan experimentado un nivel de prosperidad nunca visto”. Focus explica que actualmente “los municipios del este disponen de infraestructuras mucho mejores que sus vecinos del oeste”, además de gozar de una situación financiera saneada: “En Dresde (este), la deuda es de cero euros. En Gelsenkirchen (oeste) la deuda asciende a 302 millones y han terminado teniendo que cerrar las piscinas públicas”. Görlitz, en Sajonia, “se ha gastado 500 millones de euros en restaurar su centro histórico”, mientras que cada uno de los habitantes de las ciudades de la Cuenca del Ruhr (en el oeste) avala la deuda de su Land por una cantidad que puede alcanzar hasta los 7.500 euros… y esto son sólo unos cuantos ejemplos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.