La idea de un salario mínimo europeo (SMI), relanzada por algunos candidatos durante la campaña, no es propia de Francia únicamente. Numerosos parlamentarios, sobretodo griegos, han consultado ya a la Comisión en este tema. Sin embargo, subraya L´Express, los frenos jurídicos para la adopción de un SMI europeo son todavía muy numerosos. "El artículo 137 de TCE (Tratado de la Comunidad Europea) excluye de forma expresa la competencia de la Comunidad europea en todo lo referente a las remuneraciones de los ciudadanos europeos", precisa Dominique Aguilar, doctor en derecho público y especialista en derecho europeo, entrevistado por el semanario. El hecho de adoptar un salario mínimo garantizado sería un proceso largo y complejo, que haría necesaria una revisión del tratado. Para ello el Consejo europeo, compuesto por los jefes de Estado y de gobierno, debería convocar una conferencia intergubernamental y aceptar por unanimidad el proyecto de ésta. Pero los Estados no están todos de acuerdo sobre el principio de un salario mínimo. El SMI europeo se hace pues esperar.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.