Dilema Veche aporta un primer balance sobre las directivas de igualdad racial y de igualdad de género en los centros de trabajo, tres años después de su adopción por parte de la Comisión europea. Tales directivas están destinadas a “ofrecer a cada ciudadano de la Unión europea un nivel mínimo de protección legal contra cualquier tipo de discriminación”. El semanario da cuenta que “Rumanía concentra no pocos ejemplos negativos”: episodios de intolerancia relacionados con la orientación sexual y a la discriminación de género en los centros de trabajo, además de que en el seno mismo de la UE los rumanos son también discriminados, hasta el punto que el semanario se pregunta si los rumanos “tienen las mismas oportunidades que el resto de europeos”. Dilema Veche, cita al eurodiputado Cristian Preda, quien considera que en Europa, “las barreras en el mercado laboral aún no han desaparecido para los rumanos y las barreras étnicas perjudican mucho a los ciudadanos de etnia gitana”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.