Mientras que en Bélgica, el nombramiento del nuevo arzobispo de Bruselas es objeto de numerosas críticas, en la República Checa, es la tardanza del Vaticano para designar al sucesor del popular cardenal Miroslav Vlk para la archidiócesis de Praga, que empieza a inquietar incluso a la prensa. Le Soir, califica a Monseñor André-Mutien Leonard, nombrado por Benedicto XVI el 18 de enero, como “el más conocido y el menos querido” entre los candidatos, debido a sus opiniones tan conservadoras en cuanto a la eutanasia, el aborto, la homosexualidad, la investigación con células madre, el divorcio o la contracepción. De acuerdo a una encuesta exclusiva de Le Soir, apenas un 17% de los católicos belgas creen que Mutien será un buen arzobispo. Mladá Fronta DNES titula, por su parte, que “encontrar un nuevo Vlk no es cosa fácil”, subrayando que esto podría explicarse por el importante legado de Monseñor Vlk. La República Checa es, efectivamente, “uno de los países más ateos de Europa” donde “la relación entre la Iglesia y el Estado se mantiene sin resolver, principalmente por los problemas vinculados a la restitución de bienes confiscados a la Iglesia por el régimen comunista”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.