Los visitantes continentales que frecuentan las principales calles británicas un sábado por la noche quedan desconcertados al ver a jóvenes ligeros de ropa, vaciando el contenido de sus estómagos contra un muro o echando una cabezada en la acera. Sin embargo, el deporte nacional de beber alcohol como diversión cada vez está peor visto por el gobierno laborista, al que le cuesta grandes esfuerzos gestionar mínimamente el comportamiento público. Hoy, The Times informa de que Alan Johnson, secretario de Interior, ha anunciado que las promociones de los pubs y locales nocturnos “que fomentan la bebida como diversión serán prohibidas en unos meses”. Johnson afirma que, según las estadísticas, 860.000 ingresos hospitalarios al año están relacionados con el alcohol y cuestan a los contribuyentes “miles de millones”. Expone además que los titulares de licencias se enfrentan a “multas de hasta 20.000 libras (aprox. 22.800 euros) o de hasta seis meses de prisión por ofertas del tipo ‘Todo lo que puedas beber por 10 libras (aprox. 11 euros)’ o ‘Bebidas gratis para mujeres menores de 25”. El anuncio se produce sólo unos años después de la liberalización del horario británico de apertura de estos locales, famoso por ser muy estricto, en un intento de infundir una “cultura de café continental” más plácida. Sin embargo "el consumo de alcohol las 24 horas” ha desencadenado lo que los ministros consideran un aumento de los “disturbios exacerbados por el alcohol”. Aunque la buena noticia es que la ley “evita acabar drásticamente con las llamadas ‘horas felices".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.