Tan sólo unos meses después de que se hiciera público que había ocultado el historial de abusos sexuales de su hermano Liam hacia sus propios hijos, el liderazgo de Gerry Adams a la cabeza del Sinn Féin vuelve a verse seriamente perjudicado con una nueva serie de acusaciones. El Sunday Tribune informa en su portada que dos mujeres de dos de las familias republicanas más conocidas de Irlanda “sufrieron abusos sexuales por parte de republicanos”, unos abusos que “el Sinn Féin y el IRA Provisional ocultaron”. El Dublin Sunday revela que una sobrina nieta del antiguo dirigente del IRA Joe Cahill “fue violada en repetidas ocasiones cuando tenía 16 años por un importante hombre del IRA al oeste de Belfast". La hija de un comandante fallecido del IRA en Belfast también reveló al periódico que “sufrió abusos sexuales por parte de una persona que es actualmente un representante electo del Sinn Féin”. El autor de los abusos “la encerró en un ático y también en una caseta para perros durante días, la obligaba a utilizar un cubo en lugar del retrete, la golpeaba sin piedad, le metía la cabeza bajo agua hasta que perdía el conocimiento y abusaba sexualmente de ella”. En ambos casos, a las dos mujeres las convencieron de que no los denunciaran, mientras que Cahill afirma que Adams le dijo que, “A veces ocurren estas cosas".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.