En vista de la falta de sitios disponibles para la construcción de centros de acogida para los solicitantes de asilo, a éstos se les propone quedarse en los centros de retención hasta que las autoridades austríacas hayan decidido sobre la asignación de competencias. Según describe Die Presse, las protestas de las poblaciones locales y el rechazo de las municipalidades a la construcción del centro de acogida previsto desde hace meses, han hecho que la ministra del Interior, la conservadora Maria Fekter, proponga la “presencia obligatoria” en los centros de detención a partir del momento mismo en que los demandantes presenten su solicitud de asilo. Para la “dama de hierro” austríaca, esta restricción de las libertades no constituye ni “un internamiento” ni “un encarcelamiento”. Sin embargo, este periódico de Viena, decidido a romper los tabúes en el debate sobre la inmigración, recalca que un “encarcelamiento” de 28 días (plazo máximo previsto por la ley para decidir la asignación de competencias), podría ser una contravención de los acuerdos del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.