Irlanda del Norte disecciona, por quinto día consecutivo, las repercusiones que entraña el escándalo sexual de Iris Robinson. La semana pasada se supo que Robinson, de 60 años y casada con el primer ministro de Irlanda del Norte, Peter Robinson, intentó suicidarse tras admitir haber mantenido una aventura con un joven católico de 19 años. Parlamentaria de Westminster y miembro de la Asamblea de Irlanda del Norte sita en Stormont, aprovechó su influencia política para asegurarse de que su amante conseguía un préstamo de 55.000 euros que le permitiera abrir su propio negocio. Menos de una semana después de su expulsión del DUP (Partido Unionista Democrático), el Belfast Telegraph informa de que Robinson está recibiendo en este momento “tratamiento psiquiátrico intensivo”.
El escándalo no sólo podría tornar la situación de su marido, que ha dimitido de forma "temporal" esta misma tarde, en insostenible, sino que amenaza con condenar al fracaso el proceso de paz en Irlanda del Norte, informa el Irish Times desde Dublín. Tanto los ejecutivos británico como irlandés “están manteniendo conversaciones al más alto nivel para garantizar que la crisis personal y política en la que están inmersos la familia Robinson y el DUP no se traduzca en el desmoronamiento del gobierno compartido de Stormont”, revela el diario dublinés. Unionistas y Nacionalistas gobiernan conjuntamente en Irlanda del Norte a tenor de las condiciones del acuerdo de paz de Viernes Santo. Sin embargo, las disputas entre el DUP y el Sinn Féin – el partido nacionalista – sobre el futuro de las competencias de Justicia e Interior en la región se hallan en punto muerto.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.