Nada que discutir. Esa es la razón por la cual los 81 senadores checos han decidido no volver a sus puestos de trabajo después de las fiestas. "La Cámara alta no ha sido suprimida, los legisladores simplemente han decidido posponer todas las discusiones hasta el mes de marzo", escribe en portada Lidové Noviny, denunciando el hecho que estos tres meses de "vacaciones de invierno" serán "generosamente pagadas", lo que según la estimación de este periódico de Praga, significa un incremento de un millón de euros en el déficit presupuestario, que asciende ya a 7.300 de millones de euros.
"No tenemos nada sobre la mesa, porque estos últimos meses el Parlamento no ha discutido de otra cosa que no sea la inmortalidad del cangrejo", explica el presidente del senado Premysl Sobotka. Trece años después de su creación, la Cámara alta checa es percibida como "un hijo no deseado", se lamenta Lidové Noviny.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.