La ciencia domina el mundo moderno, escribe el bloguero Frank Swain en el diario británico The Guardian, pero somos pocos los que conocemos la posición de los candidatos a las elecciones europeas en el ámbito. Swain sometió a un cuestionario a los principales partidos del Reino Unido. "Los resultados son bastante preocupantes", dice. Mientras que los conservadores y los laboristas pura y simplemente ignoran el tema, los principales representantes del Ukip (Partido para la Independencia del Reino Unido, euroescéptico) afirman que el concepto de cambio climático ligado a la actividad humana no es sino una "conspiración". Los Verdes proponen prohibir la investigación sobre las células madre y la importación de organismos genéticamente modificados. Este partido, supuestamente progresista, "no quiere saber si las investigaciones científicas pueden tener efectos benéficos, a partir del momento en que va en contra de sus creencias". Lo que puede tener consecuencias catastróficas, según Swain.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.