"De Gucht ya no puede ir al Congo", titula De Standaard: el Ministerio de Asuntos Exteriores congoleño ha informado al actual comisario europeo de Desarrollo (y próximo comisario de Comercio) que actualmente su presencia no será bienvenida en la República Democrática del Congo (RDC). Kinshasa reprocha a Karel De Gucht los propósitos expuestos en un debate en el Parlamento Europeo en diciembre. El comisario denunciaba sobre todo la ausencia de "contrapartida adecuada" por parte de las autoridades congoleñas con respecto a la ayuda europea. Para De Standaard, De Gucht podría haber demostrado algo más de diplomacia, pero "en realidad, no ha dicho más que la verdad". Según el diario flamenco, la reacción de Kinshasa estaba programada, ya que las autoridades congoleñas tienen una cuenta pendiente con De Gucht, "desde que éste declarara en 2004 que no había conocido a políticos competentes en el Congo".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.