Polonia y Eslovaquia serán las economías de la UE que crecerán con mayor rapidez este año, según informa el diario de Varsovia Dziennik Gazeta Prawna. Según las estimaciones de la Comisión Europea para el 2010, el PIB aumentará un 1,8% en Polonia y un 1,9% en Eslovaquia, superando así el nivel del 0,7% del crecimiento que se espera en la UE. “El sistema bancario polaco permaneció firme durante la crisis impulsando así el gasto de los consumidores, lo que era muy necesario”, explica Mark Allen, director de la misión del FMI en Polonia. En su opinión, con un una fuerte exportación y un gasto de los consumidores que muestra tendencia al alza, el PIB polaco podría superar con creces los pronósticos y sobrepasar el 2%. No obstante, los polacos todavía deberán superar los problemas que plantea un déficit presupuestario cada vez mayor – el cual se espera que alcance el próximo año un 7,5% del PIB – y el aumento del número de parados, que podría pasar del nivel actual, 8,4%, al 9,9%.
En Eslovaquia, Respekt informa de que el crecimiento económico fomentado por la introducción del Euro en enero del 2009 no tuvo como resultado un aumento de la inflación – hecho que ha contribuido al creciente “cariño por el dinero nuevo” de los eslovacos. Un sondeo citado por el diario checo indicaba que tres cuartos de la población estaba satisfecha con la moneda europea.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.