La polémica entre Praga y Viena sobre la central nuclear checa de Temelin está lejos de desinflarse. Esta vez, la prensa austriaca protesta por la decisión checa de construir un lugar de almacenaje de desechos radiactivos justo en el medio del parque natural de Böhmerwald- que es común a ambos países. Der Standard reprocha a la República Checa el no cumplimiento de los "Acuerdos de Melk". Según estos acuerdos, Praga debe llevar a cabo el mantenimiento de la central e informar a Viena en caso de novedades en uno u otro sentido. Lo que no ha sido el caso, pues Viena se enteró por la prensa del proyecto de construcción del depósito de almacenamiento. "Parece que los checos conceden tanta importancia a este texto como a unas migas de pan que caen del plato", escribe Der Standard, publicación para la que, ante el descontento de la población, "Praga ha optado por la opción fácil eligiendo una zona militar en el parque, al abrigo de las protestas".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.