"Muñecos de nieve contra Papá Noel". Es así como Lidové Noviny resume la manifestación del 18 de diciembre en Praga, que se llevó a cabo delante de la sede del gobierno y fue organizada por militantes del proyecto "Salvemos al Niño Jesús”. Esta plataforma exige que se mantenga con vida la tradición checa de las fiestas de Navidad, según la cual, es el Niño Jesús y no Papá Noel quien trae los regalos. "El Niño Jesús y el resto de tradiciones checas de Navidad forman parte de nuestra identidad”, proclama Eva Fruhwirtová, autora de la petición anti Santa Claus dirigida al primer ministro Jan Fischer. "Nuestra tradición resistió a 'Deda Mraz' (el Papá Noel soviético) y debe resistir también al Papá Noel americano", agrega. Son numerosos los comercios de Praga que han apoyado esta campaña y por ello han decorado sus escaparates con símbolos de Navidad checos, como los muñecos de nieve.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.