Los polacos todavía emigran por razones económicas, titula el diario de Varsovia Rzeczpospolita. De acuerdo a los últimos datos, el saldo migratorio sigue resultando negativo en 2009, con 15.400 polacos que han partido de Polonia. En todo caso, el ritmo es menor que el de los primeros años tras la entrada del país en la UE. "La idea de que la crisis haría volver a los polacos se ha demostrado errónea", afirma el profesor Elzbieta Adamowicz, director de la Escuela de Economía de Varsovia (SGH). Las empresas de recursos humanos subrayan que los destinos más populares entre los polacos son ahora Bélgica y Holanda, correspondiendo el tercer lugar al Reino Unido. Los trabajadores polacos disfrutan de buena reputación y son por tanto muy solicitados, además de que aceptan de buena gana salarios menores que los de otros países de Europa Occidental. Por otra parte, "la perspectiva de la vuelta de los emigrantes polacos permanece confusa, pues pocas empresas polacas ofrecen carreras atractivas, y la opción de montar un negocio propio sigue siendo muy complicada", señala el diario en su editorial.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.