Más de 350.000 personas participaron en el denominado "No-B Day" o "Día del No a Berlusconi", la manifestación en la que se pedía la dimisión del primer ministro Silvio Berlusconi, impulsada entre otros por blogueros y por Italia dei Valori, el partido del ex fiscal Antonio di Pietro. Il Fatto Quotidiano, tradicionalmente un encarnizado adversario de Berlusconi, destaca la "nueva energía" que representan los jóvenes que se manifestaron en Roma, "generaciones abandonadas, sin trabajo ni perspectivas en un país liderado por un poder indiferente y amargado". Il Manifesto también sostiene esta opinión: "Ha surgido una nueva generación, que no participó en 1968 ni en los principales partidos, pero que quiere hacerse escuchar a toda costa". Como es obvio, la publicación Il Giornale, de Berlusconi, no está de acuerdo. "Quieren desprestigiarle" y "sin querer se convierten en 'picciotti' (socios de la mafia)". Con ello hace referencia a las declaraciones vertidas por Gaspare Spatuzza, que recientemente acusó a Berlusconi de firmar tratos con la mafia. Según Il Giornale, los ataques de Spatuzza tienen como fin acabar con las acciones antimafia del gobierno, que en los últimos meses se han saldado con la detención de numerosos jefes.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.