Con la expectativa de obtener únicamente 22% de los votos en las elecciones europeas del próximo jueves [en Reino Unido], el apoyo al Partido Laborista de Gordon Brown no cesa de perder apoyos. Los tradicionales aliados mediáticos, como The Observer y The Guardin parecen optar por la tercera fuerza política británica, los Liberaldemócratas. Así lo manifiesta The Observer en su última edición dominical, en la que se refiere a dicho partido como "el partido con la agenda más sensible a la Unión Europea". Por su parte, Ilana Bet-El, en The Guardian, argumenta que el partido de Nick Clegg "ha trabajado a favor de los intereses de los británicos en Europa". Un movimiento de centro-izquierda, Los Liberaldemócratas se hacen regularmente con el 20% de los votos en elecciones nacionales, aunque su influencia política sufre por el sistema electoral británico, que prima a los dos grandes partidos. Cuentan con 62 diputados de un total de 646 en Westminster.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.