Los padres tienen mucho que celebrar hoy en la prensa alemana. Un veredicto esperado desde hace mucho tiempo por los padres solteros obliga a Alemania – donde la ley les concede muy pocos derechos- a cambiar de costumbres. El 3 de diciembre, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado la orden que permite a la mujer en una pareja de hecho, decidir ella sola si permite la custodia compartida al padre de sus hijos. "Discriminatorio" ha juzgado la Corte de Estrasburgo. Los tribunales alemanes deberán desde ahora decidir la custodia "caso por caso". Un juicio "histórico", apunta la Suddeutsche Zeitung, que se regocija del fin del concepto de familia "marcada por ideas preconcebidas y pasadas de moda, que reflejan la imagen idealizada de la madre abnegada que se dedica enteramente a sus hijos (…) y focalizada, incluso durante la separación, en el bienestar de los hijos".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.