“Bloqueo total en el 'caso Haidar'” señala en portada el diario El País. Desde el 16 de noviembre, la activista saharaui Aminatou Haidar mantiene una huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote (Islas Canarias). Expulsada del aeropuerto de El Aiún, en el Sáhara Occidental, una región administrada por Marruecos y cuya soberanía está todavía cuestionada, a la activista se le confiscó su pasaporte marroquí. “La negativa de Rabat a permitir el regreso de la saharaui provoca un encontronazo diplomático” entre Marruecos y España, explica el diario madrileño.
“¿Tiene sentido ofrecer un estatuto avanzado a Marruecos cuando su sistema político elude la convergencia con Europa en aspectos básicos como la libertad de prensa o los derechos humanos?" se pregunta el analista Bernabé López. Sólo si pide el perdón del Rey, Rabat concederá un nuevo pasaporte a Haidar.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.