A Bruselas le preocupa el agujero del seguro médico, de las pensiones y del estado general de la economía griega: los expertos citados en el diario Eleftherotypia consideran que habrá que reformar todo eso sin demora. En su visita a Bruselas, el Ministro de la Cohesión Social se dirigió a ellos y les comunicó que “el déficit de los seguros llegará a los 4.000 millones de euros si no se interviene con rapidez y eficacia”. Este 1 de diciembre le toca al Ministro de las Finanzas acudir a la Comisión para solicitar un plazo en el retorno a los criterios del pacto de estabilidad. En efecto, el déficit ha pasado de 6% a 12,7% del PIB en un mes. La situación es tal que hasta el embajador de Estados Unidos destinado en Atenas se ha permitido darle consejos al Primer Ministro griego, exigiendo a las autoridades que se serenen lo antes posible y que “tomen las riendas”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.