El 26 de noviembre, el diario Bild ha revelado una información explosiva. "El vídeo de alto secreto del bombardeo de la Bundeswher" que publica el tabloide demuestra que el ejército alemán ocultó datos sobre el bombardeo de dos camiones cisterna el pasado 4 de septiembre en Afganistán. La operación causó 142 víctimas mortales, recuerda Bild, pero Berlín había asegurado que entre ellas no se encontraba ningún civil, sino únicamente talibanes.
Hoy, el diario se pregunta si el ministro de Defensa por aquel entonces, Franz Josef Jung, "ocultó la verdad", ya que el vídeo y el informe quedaron en secreto "dando a entender claramente que hubo víctimas civiles". La primicia de Bild ya ha producido dos víctimas en Berlín: el jefe del Estado Mayor del ejército, Wolfgang Schneiderhan, y el secretario de Estado de Defensa, Peter Wichert, que presentaron su dimisión horas después de la publicación de Bild.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.