En plena crisis económica, hay un sector en Europa que prospera: el multilingüismo. “Este sector, que aglutina actividades como la traducción e interpretación, la organización de conferencias multilingües o la enseñanza de idiomas, ha registrado la mayor tasa de crecimiento en el Viejo Continente” explica el diario Evenimentul Zilei. En 2008, según un informe que la Comisión Europea debe publicar en los próximos días, el multilingüismo ha generado un volumen de negocio de 8,4 millones de euros y se espera un aumento del 10% para el año próximo”. “Prevemos que, de aquí a 2015, el volumen de negocio se multiplique por dos” apunta el informe de Bruselas. La prensa rumana muestra un gran interés por el tema del multilingüismo en Europa, ya que el puesto de comisario creado para esta cartera – y atribuido al rumano Leonard Orban en 2007 – ha sido calificado frecuentemente de inútil.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.