Los prefectos franceses deberán promover en todo el país el controvertido "Gran debate sobre la identidad nacional” iniciado a principios de noviembre por Eric Besson, ministro de Inmigración e Identidad Nacional. A estos efectos, el gobierno les ha enviado un cuestionario para ayudarles a organizar la consulta ciudadana de cuyo contenido se hace eco el diario L'Humanité. Dicho documento “presenta a los inmigrantes como un riesgo para Francia”, según afirma la publicación comunista.
Asimismo, de sus dieciséis capítulos, cuatro versan sobre los inmigrantes y contienen preguntas consideradas “especialmente antirrepublicanas” del tipo “¿cómo se puede evitar la llegada a nuestros territorios de extranjeros en situación irregular, con unas condiciones de vida precarias que pueden generar problemas diversos (trabajo clandestino, delincuencia)?" o "¿son compatibles los valores de la identidad nacional con el comunitarismo?” entre otras. Asimismo, cabe destacar que los autores del cuestionario sólo han dedicado un capítulo marginal al tema de la identidad europea.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.