La Unión Europea ha decidido seguir el ejemplo de la administración Obama y reiniciar sus relaciones con Rusia para superar la crisis de Georgia y las disputas sobre el gas natural con Ucrania, según informa el diario Dziennik Gazeta Prawna. La cumbre UE-Rusia que se celebró el miércoles en Estocolmo quedó marcada por unas declaraciones prometedoras del Presidente Dimitry Medvedev al anunciar que dentro de poco tiempo las dos partes firmarán un nuevo acuerdo de cooperación y asociación. Incluso antes de que empezara la cumbre, Rusia accedió al principio de informar a Bruselas de cualquier corte en el suministro de gas a Ucrania con al menos dos semanas de antelación. Los políticos rusos están satisfechos porque recientemente han convencido a Eslovenia para que construya el gaseoducto South Stream, y ya habían persuadido a Suecia y Noruega para que no bloquearan el proyecto Nord Stream. Sendos gaseoductos aumentarán la creciente dependencia europea al gas natural ruso.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.