"Uno de cada dos europeos está de acuerdo con frases como ‘hay demasiados inmigrantes en Europa’ y que ‘el Islam en una religión de intolerancia‘. El 43 % considera la homosexualidad como ‘una conducta inmoral‘. Casi una tercera parte comparte el principio de que ‘existe una jerarquía natural entre blancos y negros’ y para una cuarta parte de los encuestados ‘los judíos son demasiados influyentes’." Tageszeitung resume de esta forma el resultado del "Estudio Heitmeyer", una encuesta sobre "la hostilidad dirigida contra los grupos" llevada a cabo por la Universidad de Bielefeld. Participaron en la encuesta 8.000 personas repartidas en el Reino Unido, Alemania, Francia, Países Bajos, Italia, Portugal, Polonia y Hungría. La hipótesis de trabajo : el que es sensible a un prejuicio lo es a menudo a otro. Si adhesión a diferentes tipos de prejuicios varía de un país a otro, hay un grupo que suscita una hostilidad común : los musulmanes, "el enemigo secular", comenta el periódico berlinés, que declara que "Europa debe luchar contra ese prejuicio de la misma forma que contra el antisemitismo".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.