“Un empleo para un solicitante de asilo rechazado”. El diario danés Politiken lanza hoy una campaña de recaudación a sus lectores con el fin de crear un centro de información sobre Irak. Su objetivo: conseguir trabajo para 100 refugiados iraquíes cuya solicitud para quedarse en Dinamarca ha sido rechazada. Empleados en calidad de consultores o conferenciantes, se les pagará un sueldo de unas 32.000 coronas (unos 4.300 euros), lo cual les permitirá hacerse rápidamente con un permiso de residencia danés, de conformidad con una ley cuyo objeto es atraer una mano de obra cualificada en el paÌs. Cuando un miembro de una familia obtiene ese permiso, su familia tambén se puede quedar. “Cuando un Estado no quiere ayudar, la sociedad civil debe intervenir”, explica en un editorial Toger Seidenfaden, redactor jefe de Politiken. El gobierno y el Partido del Pueblo, su aliado de extrema derecha en el Parlamento, ya han anunciado su intención de bloquear la iniciativa.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.