Según predice el semanario de Varsovia Wprost, la nueva Comisión Europea incluirá a políticos competentes aunque algo anodinos y José Manuel Barroso seguirá siendo la estrella rutilante de un deslucido firmamento. El francés Michael Barnier se baraja como firme candidato para el puesto de Comisario de Agricultura. Alemania estará representada por Günther Oettinger, archi-conservador y actual Ministro-Presidente del estado de Baden-Württemberg. La prensa alemana considera este hecho sintomático de la actitud despectiva de la Canciller Merkel con respecto a la UE. Oettinger, que no está entre sus colaboradores más cercanos, ha quedado “relegado” a Bruselas.
Tras la retirada de David Milliband de la carrera, el puesto de Alto Representante sigue vacante. “Por ahora son sólo conjeturas”, reflexiona el eurodiputado polaco Rafał Trzaskowski.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.