Veintitrés años después de que Jacques Chirac se preguntara si la temible “ama de casa” Margaret Thatcher deseaba tener sus “testículos en bandeja”, los órganos reproductores vuelven a hacer su aparición en el menú franco-británico con los comentarios realizados por el ministro francés de Asuntos Exteriores y Europeos, Pierre Lellouche. Según The Guardian, el señor Lellouche considera que la postura de los conservadores británicos euroescépticos está "castrando" la posición de Gran Bretaña en la UE. No contento con lamentar el contenido de los pantalones del Reino Unido, califica además el enfoque de David Cameron con respecto a la Unión de "autista". El ministro realizó estos duros comentarios el día en el que el líder conservador David Cameron esbozó una nueva postura con respecto a la UE tras la ratificación total del Tratado de Lisboa, en la que prometió que un futuro gobierno conservador “intentaría reforzar la soberanía británica, así como repatriar una serie de poderes sobre legislación social y empleo”. "Es patético”, sentenció el que fuera consejero del ex presidente Chirac. “Resulta muy triste ver cómo Gran Bretaña, tan importante para Europa, se desmarca del resto y desaparece del mapa del radar”. En la cadena BBC, William Hague, Secretario de Asuntos Exteriores en la oposición, negó que hubiera algún problema con el equipo del Reino Unido. "No creo que lo que afirma sea representativo de la reacción en París u otras capitales europeas", comentó.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.